Qué es Orktober: de dónde viene y por qué octubre es el mes de los Orkos
Origen, significado y cómo celebrar el mes de los Orkos

¡Hola gente!
Octubre tiene una capacidad especial para despertar proyectos que llevaban meses escondidos en una caja. Empiezan a aparecer retos de pintura, ejércitos de muertos vivientes, mesas llenas de ruinas y esa necesidad repentina de añadir sangre, óxido o calaveras a cualquier miniatura que se ponga por delante.
Y, entre todo ese ambiente otoñal, hay una palabra que vuelve cada año dentro del hobby: Orktober.
Si acabas de llegar a Warhammer, puede sonar a evento oficial, campaña narrativa o lanzamiento especial. En realidad, la idea es bastante más sencilla. Orktober es el nombre que utiliza la comunidad para convertir octubre en el mes de los Orkos, aprovechando un juego de palabras tan evidente que era imposible dejarlo pasar.
Lo interesante es que la tradición ya no consiste únicamente en hacer memes verdes durante treinta y un días. Para mucha gente, Orktober es la excusa perfecta para empezar una banda, terminar una unidad abandonada, probar una receta de piel, hacer una conversión o rescatar ese vehículo que lleva medio año esperando una capa de óxido. En otras palabras: es una celebración informal del hobby, con más dakka del estrictamente necesario.
EN 30 SEGUNDOS: qué es Orktober
EN 30 SEGUNDOS
Orktober es un juego de palabras entre “Ork” y “October”, octubre en inglés. La comunidad de Warhammer utiliza el término para dedicar el mes a los Orkos de Warhammer 40,000 y, de forma más amplia, a Orcs, Orruks y otras miniaturas de estética orca.
No existe una fuente primaria clara que permita atribuir la invención del término a una persona concreta. Lo que sí está documentado es que llevaba años utilizándose dentro de la comunidad y que Games Workshop terminó incorporándolo también a su comunicación oficial.
Warhammer Community empleó la palabra en 2021 al hablar de un ejército construido durante “the month of Orktober”, y en 2024 presentó el número 505 de White Dwarf bajo el título “Orks for Orktober”. Eso confirma que no estamos ante una ocurrencia aislada, sino ante una tradición reconocible dentro del hobby.
Participar tampoco exige comenzar un ejército completo. Pintar una miniatura, terminar una unidad, montar una conversión o compartir un proyecto en curso ya encaja perfectamente con el espíritu de Orktober.
De dónde sale la palabra Orktober
El origen lingüístico no esconde demasiado misterio: Ork más October da como resultado Orktober.
Los Orkos son una de las facciones más reconocibles de Warhammer 40,000, mientras que los Orcs y Orruks ocupan un lugar igual de importante en otros juegos y universos de fantasía. Octubre, por su parte, ya es un mes muy asociado a retos creativos, terror, monstruos, pintura temática y proyectos comunitarios. La combinación estaba prácticamente pidiendo existir.
Este tipo de nombres aparece con frecuencia dentro de comunidades creativas. Un juego de palabras fácil de recordar se convierte en una etiqueta; la etiqueta ayuda a agrupar proyectos; y, cuando suficiente gente empieza a utilizarla cada año, acaba transformándose en una pequeña tradición. Orktober funciona precisamente así. No necesita un reglamento, una inscripción ni una autoridad que decida quién participa correctamente.
Su fuerza está en que cualquiera entiende la propuesta nada más verla. Si llega octubre y tienes una miniatura Orka a medio montar, ya tienes plan.
Entonces, ¿quién inventó Orktober?
Aquí conviene ser honestos, porque internet tiene una habilidad especial para convertir una suposición repetida muchas veces en un “dato histórico”.
No hemos encontrado una fuente primaria suficientemente sólida que permita afirmar quién utilizó por primera vez la palabra Orktober o en qué fecha exacta ocurrió. Puede que naciera en un foro, en una tienda, en una comunidad de pintura o alrededor de alguna campaña concreta, pero atribuirle un creador sin pruebas sería inventar una historia que no necesitamos.
Lo que sí podemos seguir es su consolidación. Existen usos comunitarios desde hace años, Games Workshop lo empleó oficialmente en contenidos de Warhammer Community y White Dwarf llegó a dedicar un número completo a “Orks for Orktober”. La parte verificable, por tanto, no es quién pronunció primero el nombre, sino cómo el término terminó siendo entendido por aficionados de distintos juegos y países.
Y, sinceramente, hay algo bastante Orko en que nadie sepa muy bien quién empezó todo, pero el Waaagh! siga creciendo igualmente.
Orktober no es solo para Warhammer 40,000
La forma “Ork” hace pensar inmediatamente en Warhammer 40,000, pero la celebración suele utilizarse de una manera bastante flexible. White Dwarf 505, por ejemplo, hablaba expresamente de Orks, Orruks y Orcs, reuniendo bajo la misma idea a los pielesverdes de distintos sistemas.
Eso significa que puedes dedicar el mes a un ejército Orko de Warhammer 40K, a una banda de Orruks de Age of Sigmar, a Orcos de The Old World, a miniaturas de rol, a un equipo de Blood Bowl, a una banda de otro wargame o a una pieza impresa en 3D que simplemente te apetece pintar. Orktober pertenece más a la cultura del hobby que a un reglamento concreto.
Tampoco hace falta que toda la miniatura sea verde. Un vehículo saqueado, una peana temática, un Gretchin, un Squig o una conversión con piezas sobrantes pueden convertirse en un proyecto perfecto para el mes. La idea no es superar un examen de autenticidad. La idea es aprovechar una excusa colectiva para sentarte a montar, pintar y compartir algo.
Por qué los Orkos encajan tan bien con un mes creativo
Hay facciones que invitan a buscar simetría, uniformidad y acabados muy limpios. Los Orkos, en cambio, parecen diseñados para que abras la caja de restos y empieces a preguntarte qué ocurriría si colocas esa pieza donde claramente no debería ir.
Su estética acepta planchas de metal desiguales, armas sobredimensionadas, vehículos reparados a golpes, pintura desconchada, óxido, cuero, suciedad y colores que no siempre tienen por qué combinar con educación. Eso convierte cada miniatura en un pequeño laboratorio donde puedes probar técnicas sin sentir que un arañazo ha arruinado todo el proyecto.
También son una facción fantástica para aprender a contar historias visuales. Una hombrera robada, un casco enemigo colgado del cinturón o una rueda colocada en un lugar absurdo dicen algo sobre la miniatura antes de que empiece la partida. Incluso dos unidades montadas con la misma caja pueden acabar teniendo personalidades completamente distintas.
Esa libertad es una de las razones por las que Orktober funciona tan bien. No se limita a “pintar de verde”. Invita a construir, modificar, ensuciar, experimentar y aceptar que, algunas veces, la solución más Orka es pegar otra arma encima.

.png)
Orktober 2026 llega en un momento especialmente bueno
En 2026, la tradición coincide además con un momento importante para los Orkos en Warhammer 40,000. La nueva edición ha colocado a la facción en primera línea, con un Codex: Orks renovado, nuevas miniaturas y una estructura de juego que permite combinar distintos destacamentos para construir fuerzas muy diferentes.
Games Workshop presentó el Codex Orko como el primero de la nueva edición y anunció quince destacamentos combinables, además de nuevo contenido de trasfondo, pintura y coleccionismo. Durante el verano también llegaron nuevas opciones de iniciación, entre ellas una Guía de inicio con Orkos que reúne una Patrulla, pinturas y material pensado para acompañar los primeros pasos.
El propio White Dwarf 529, anunciado el 28 de septiembre de 2026 como especial de Halloween, incluye contenido dedicado al nuevo Codex y una clase de pintura Orka del equipo ’Eavy Metal. Es difícil pedir una alineación mejor entre calendario, novedades y ganas de sacar pielesverdes a la mesa.
Esto no significa que necesites comprar todo lo nuevo para celebrar Orktober. Significa que habrá más conversación, más proyectos y más gente buscando esquemas, ideas y consejos. Y esa energía compartida es precisamente lo que hace útiles este tipo de tradiciones.
Cómo celebrar Orktober sin empezar otro ejército completo
La forma más sana de participar es elegir un objetivo que puedas terminar. Si tu primera reacción ha sido mirar una caja de treinta miniaturas y decidir que estarán listas antes del día 31, quizá sea buen momento para recordar cómo terminó tu último “proyecto rápido”.
Pinta una sola miniatura con intención
Escoger un único Orko te permite dedicar tiempo a la piel, el cuero, los metales y la peana sin convertir el mes en una cadena de montaje. Puede ser un personaje, una miniatura de exposición o simplemente el Chiko que más te guste de la unidad.
Este enfoque es especialmente útil si estás empezando. Terminar una miniatura completa enseña mucho más que dejar diez a medias. Además, al final del mes tendrás una referencia real para decidir si quieres ampliar el proyecto.
Rescata una unidad de la pila de plástico gris
Orktober también puede ser un mes de cierre. Quizá ya tienes una unidad montada, una banda imprimada o un vehículo que se quedó sin terminar cuando apareció otra caja más brillante.
En ese caso, no necesitas añadir nada nuevo. Revisa qué falta, divide el trabajo en sesiones pequeñas y utiliza el mes para recuperar un proyecto que ya te había ilusionado. Hay pocas sensaciones mejores que sacar de la estantería algo que llevaba meses quieto y verlo por fin listo para mesa
Prueba una técnica que normalmente evitarías
La piel Orka permite experimentar con verdes amarillentos, oliva, turquesa, sombras marrones o incluso tonos más apagados. Las armaduras y vehículos, por su parte, son un terreno estupendo para pincel seco, desconchones, óxido, pigmentos y lavados.
No hace falta aplicar todas las técnicas a la vez. Escoge una. Si nunca has hecho weathering, prueba unos pequeños desconchones. Si te cuesta la piel, pinta tres cabezas con recetas distintas. Si tienes pinturas monocapa, prueba una miniatura con Slapchop y compara el resultado con tu método habitual.
Haz tu primera conversión
No necesitas reconstruir un tanque completo con piezas de seis ejércitos. Una conversión puede empezar cambiando una cabeza, girando un arma, añadiendo una hombrera o utilizando un accesorio de otra matriz.
Los Orkos son muy agradecidos para aprender porque su estética integra bien la asimetría y la improvisación. Si algo parece demasiado grande, demasiado ruidoso o ligeramente peligroso para quien lo lleva, probablemente vas por buen camino.
Comparte el proceso, no solo la miniatura terminada
Una de las mejores partes de Orktober es ver cómo avanzan otros proyectos. Compartir un WIP permite pedir consejo, descubrir recetas y mantener la motivación cuando llega la tercera semana y la novedad inicial empieza a perder fuerza.
No esperes a tener una foto perfecta. Enseña la imprimación, la prueba de color, la conversión antes de pintar o ese vehículo que todavía parece construido por alguien con acceso limitado a herramientas homologadas. El proceso también forma parte del hobby
Un plan sencillo para completar Orktober
Si quieres darle un poco de estructura, puedes dividir el mes en cuatro fases. Durante la primera semana elige el proyecto, monta la miniatura y decide un esquema que puedas repetir. En la segunda, termina los colores principales y resuelve la piel. En la tercera, trabaja metales, desgaste, detalles y peana. La cuarta semana queda para corregir, terminar y hacer una foto decente sin darte cuenta a última hora de que olvidaste pintar una cartuchera.
El plan es deliberadamente simple. Orktober debería ayudarte a avanzar, no convertirse en otra obligación. Si terminas antes, puedes añadir una segunda miniatura. Si te retrasas, reduces el alcance. Lo importante es llegar al final con algo cerrado y con ganas de continuar.
Errores habituales al participar en Orktober
El primer error es confundir entusiasmo con capacidad real. Comprar un ejército completo puede sentirse como el comienzo del reto, pero abrir cajas no pinta miniaturas. Antes de ampliar la colección, termina una pequeña muestra y comprueba si disfrutas el proceso.
El segundo es escoger un objetivo pensado para impresionar a otras personas en lugar de uno que te motive. Orktober no necesita un ejército de dos mil puntos ni una conversión de concurso. Un objetivo pequeño pero terminado suele dejar una experiencia mucho mejor que una promesa enorme abandonada a mitad de mes.
El tercero es utilizar la estética Orka como excusa para no cuidar nada. Que una armadura esté oxidada no significa que el acabado tenga que ser aleatorio. Los mejores efectos de suciedad siguen una lógica: aparecen en bordes, zonas de roce, bajos de vehículos y superficies expuestas. El caos funciona mejor cuando está controlado.
Y el cuarto es esperar al final para compartir. La comunidad puede ayudarte precisamente cuando la miniatura todavía no está resuelta. Pedir opinión sobre un esquema antes de pintar veinte modelos es bastante más útil que descubrir después que el amarillo que elegiste necesita seis capas y una intervención divina.
Preguntas frecuentes
Conclusión: una excusa verde para volver a la mesa de pintura
Orktober no necesita una historia oficial perfecta para funcionar. Su valor está en haber convertido un juego de palabras en un momento compartido por gente que pinta, juega, monta y transforma miniaturas.
Puedes utilizarlo para empezar tu primer Waaagh!, pero también para terminar una unidad que llevaba meses esperando, aprender una técnica o simplemente pintar un Orko con calma. El tamaño del proyecto importa bastante menos que llegar al final con algo que te apetezca enseñar.
Y si después de una miniatura empiezas a mirar una Patrulla completa pensando que “tampoco son tantos”, tranquilo. Es una fase bastante documentada del hobby.
En Codex Community puedes compartir el avance de tu Orktober, pedir feedback sobre el esquema y descubrir proyectos de otros aficionados que también han decidido dedicar el mes a la marea verde.

Responsable de la estrategia y ejecución de marketing en Codex, incluyendo gestión de redes sociales, creación de campañas digitales, análisis de métricas y posicionamiento de marca. Mi trabajo se centra en impulsar la visibilidad, generar engagement y apoyar el crecimiento del negocio a través de soluciones creativas y orientadas a resultados.
Explora mis artículosDescubre tu nueva comunidad

